La extraña huella en la roca
Labels: boot, cusco, cuzco, footprint, fosil, huella, misterio, mystery, peru, pisada, roca, rock, tambomachay
Comienzos de Junio de 2004; Durante una salida al centro de Lima, algunos participantes de un taller de fotografía decidimos hacer una escala técnica en el bar Cordano; sentados en una vieja mesa del igualmente viejo bar; Butifarras van, café viene y el olor a historia de aquel bar que nos retiene, nos decidió a organizar nuestras propias "expediciones" fotograficas, con un añadido de aventura y buena meza.
Labels: boot, cusco, cuzco, footprint, fosil, huella, misterio, mystery, peru, pisada, roca, rock, tambomachay
De Izquierda a derecha: Hilary, Zenen y Fiona
Al día siguiente muy temprano, acompañados por Kusi, nuestra guía y anfitriona, simpática y agradable chica de fuerte personalidad y con una muy propia cosmovisión sobre lógica y conducta humana; le dijimos adiós a la ciudad (y a sus muchos monumentos que no alcance a fotografiar) para dirigirnos a Cuyo Chico y Cuyo Grande. Que?, Donde queda Cuyo?, pues… en el “Cuyo” del mundo!. Como sea, las entrevistas y las fotos iban muy bien en aquellos parajes, hasta que al medio día los efectos de la altura hicieron presa de Fiona. Ya en la tarde alojados en casa de Claudio y Valentina, dos buenas personas del lugar que tienen un albergue para “turismo vivencial”, el soroche de Fiona empeoraba a pesar de los 17 mates de coca, muña, ruda y cuanta hierba tradicional se nos ocurrió proporcionarle.
Así las cosas, nuestra Valentina convencida de que el origen del malestar era producto de un “mal aire” (mal espíritu); cerro la modesta casa herméticamente, hirvió ruda y comenzó con un raro ritual al que una demacrada y palida Fiona se sometió en calidad de sonámbula; yo solo alcance a decirle; “no te preocupes, solo te van a exorcizar”. Las hojas de ruda iban y venían de la olla de agua hirviendo en la penumbra de la habitación, iluminada solo por el fogón de leña, pasaban por alrededor de la cabeza de Fiona y se agitaban con la misma cadencia de las, para mi incomprensibles, palabras en Quechua que Valentina gritaba con energía a los cuatro suyos; mientras “Tucu”, el gato de la casa, acurrucado junto al hogar lanzaba una sonrisa incrédula a su dueña con cada acto de la sesión. Tres veces se repitió el ritual, tres veces escupió Fiona sobre el suelo al mal espíritu y tres veces peor salio de la habitación.
Como les decía, a pesar de haber pasado mas de 36 horas sin dormir, tuvimos un par de días tranquilos, demasiado tranquilos; no pudimos ir a los museos, ni subir al funicular, ni visitar galerías, ni nada!, en Cochabamba todos los lugares turísticos están cerrados los sábados y domingos, solo atienden de lunes a viernes en horario de oficina. Nos tuvimos que conformar con una agradable y dominguera velada musical en el teatro Acha.
Tras adentrarnos en el altiplano, rumbo sur por la margen del lago Poopo, llegamos a Challapata a media mañana para realizar entrevistas en una flamante procesadora de quinua. Si hay un punto de quiebre en este viaje, ese fue Challapata sin duda alguna. El trabajo iba bien hasta que se nos ocurrió buscar un hotel; la corriente de opinión popular nos señalaba al “Residencial Virgen del Carmen” como el mejor de la comarca; no se si habría otro, pero si este era el mejor… Un estrecho callejoncito entre dos tiendas nos lleva al patio interior de esta caricatura de tres pisos que bien podría haber salido de un capitulo de “La vecindad del Chavo”, en la ventana de la recepción y en cada muro de la posada un muy visible cartel reza así:
No hay tomacorrientes, no hay televisor, no hay servicio de desayuno, no insista!
Mi habitación es tan estrecha que estoy seguro que la cama la tuvieron que fabricar primero y luego construir el cuarto alrededor, y lo peor: existen solo dos semi baños para las más de 20 habitaciones; uno tiene puerta completa, el otro solo media puerta y ninguno tiene luz. Ah! y por supuesto el inodoro funciona con “jarrito” el que hay que rellenar de agua en un cilindro a medio patio. Ni modo! Ya estamos aquí! No se puede poner peor… o si?
Asomados por la baranda interior del tercer piso del hotel, nos quedamos conversando hasta la media noche, algo incómodos, pues eso de tener que presenciar a Fiona y luego a Zenen entrar en el baño común a vista de todas las ventanas de las habitaciones, linterna en mano y luego ver (y contar) cuantos “jarritos” de agua eran necesarios en cada faena, resultaba ciertamente humillante. Afortunadamente ni Marcelo ni yo tuvimos que pasar esa vergüenza, pues mas precavidos, habíamos solucionado nuestros problemas corporales en forma muy discreta aquella tarde, cuando meditábamos sobre la amplitud y soledad de la pampa altiplanica.
Vestido y solo recostado sobre la cama, para no molestar a los posibles habitantes invertebrados de la misma, me quede dormido cerca de la 1:00 a.m. Pero… a las 3:00 un gran revuelo se armo en el hotel; alguien pateaba la puerta de ingreso y vociferaba que lo dejaran entrar, los gritos eran respondidos desde dentro, puertas se abrían y se azotaban, alguien llamaba a la policía, gente subía y bajaba las escaleras, mas gritos, algunos empujones seguidos de insultos que se repitieron hasta cerca de las 4:00 a.m. Luego nos enteramos del origen del alboroto; una pareja se había alojado en la tarde, luego salieron a emborracharse juntos pero la mujer regreso temprano con distinta compañía. Cuando regreso el marchante original, a las tres de la madrugada; al encontrar su cama y mujer ocupados, mas que reclamar por sus reivindicaciones maritales exigía su derecho a pasar la noche bajo techo, pues el había pagado por la cama y no su eventual relevo. Finalmente los echaron a los tres.
Ahora si se podrá dormir, aunque sea un par de horas…
- Oruro!!!, Oruro!!! Sale para Oruro!
- Beep, Beep. Beep, Oruro!!!
Maldición!, a las 4:00 a.m. en punto la fachada del hotel se convirtió en el Terminal terrestre de ómnibus con destino a Oruro, y no se les ocurría mejor forma de llamar a los pasajeros que a punta de gritos y claxon.
A las 5:00 a.m., sin haber podido dormir, sin haber podido recargar las baterías de los equipos ni los celulares, sin efectivo y sin combustible; abandonamos el hotel y nos pusimos en marcha hacia la región de Uyuni. Es curioso que no fue hasta que se me ocurrió mencionar la leyenda de Butch Cassidy y Sundance kid, famosos pistoleros que murieron en la región hace exactamente 100 años, que los demás comenzaron a sacar recortes y publicaciones sobre el tema, Lamentablemente por cuestiones de agenda no pudimos llegar hasta San Vicente, al sur del salar, para visitar el lugar donde ocurrieron los hechos.
Recorriendo la inmensidad del altiplano a través de huellas marcadas en la arena en las interminables llanuras de Ichu, pobladas de camélidos salvajes y solo salpicado por pequeños y muy distanciados poblados, nos aproximamos al salar de Uyuni por el lado norte, una primera parada en “Las Salinas“ para el desayuno y luego continuamos escoltados por otra camioneta de las comunidades campesinas hasta las faldas del volcán Tunupa, imponente guardián del salar de Uyuni; el lago salado mas grande del mundo donde realizamos nuestro trabajo con los productores de quinua.
Al medio día, y luego de atravesar por el lado norte la infinita y marmórea plataforma blanca del salar; llegamos a LLica, otro poblado donde se cultiva quinua a escasos kilómetros de la cordillera occidental que sirve de frontera con Chile.
En la tarde al emprender el regreso, paramos unos minutos en medio del salar, corría un fuerte viento que levantaba la irritante sal en polvo que se introducía en los ojos y equipo fotográfico. Mal momento para tomar fotos, supongo que a la luz de la luna el salar debe ser impresionante, algún día… 
El regreso en medio de la noche por esos accidentados caminos es bastante agitado, al caer el sol nos encontramos al borde de un ancestral cráter, probablemente producido por algún meteorito. La camioneta esta muy maltratada; le suena todo menos el claxon, la ventana posterior izquierda se rehúsa a funcionar y ya no se sabe de que color es. Nos aproximamos nuevamente a Challapata donde nos espera una recepción con suculentos platos a base de quinua, mucha cerveza y… el hotel!, No! Ese hotel otra vez… No!!!,. Marcelo que ya lleva unas 15 horas al volante, después de una mala noche, no hace ningún comentario; solo intercambia unas miradas con nosotros, presiona el acelerador y no se detiene hasta Oruro. 
Otra vez en el viejo hotel de Oruro; que cómodo se ve, y que bueno tener baño propio; aunque Fiona sigue insistiendo en que el decorador debió ser algún descendiente de Jack el destripador.
Al día siguiente, 4 de Octubre, llegamos nuevamente a Cochabamba, a nuestras acogedoras suites con… dos baños para cada uno! Después de Challapata, esto es el paraíso! Aunque tuvimos algunos problemas para devolver la camioneta; nadie la quería lavar, pues estaba muy sucia, pero si hubiese estado limpia para que la llevaríamos a lavar, no?. La agencia que nos la alquilo estaba cerrada; claro, sábado nadie trabaja en Cochabamba. Pero en fin, finalmente encontramos solución a todo, solo faltaba un detalle: Un presente para Marcelo que nos había acompañado “de oficio” durante la travesía.
Como Fiona era la única que llevaba real y genuina sangre escocesa en sus venas, fue la comisionada para escoger la botella de whisky para Marcelo; cual no seria nuestra sorpresa cuando se apareció con un whisky de dudosa procedencia:
- Es que este trae un vaso de vidrio de regalo, y como Marcelo tiene una fabrica de vidrio reciclado…
Al día siguiente, domingo 5, teníamos que retornar a Lima; pero como era de esperarse el viejo 727 que nos llevaría a La Paz; se retrazo y arribamos justo para ver como despegaba nuestra conexión a Lima. Fiona se aferra al celular tratando de conseguir vía UK reservas para el próximo vuelo y… nos las consiguen!, pero la poco amable y muy escatocefalica señorita del counter de TACA se niega a vendernos los pasajes pues según ella no hay cupo hasta el jueves y literalmente le da flojera revisar nuestras reservas. Nos informan de otra alternativa; tomar el próximo vuelo de Lan a Santiago y de ahí llegar a Lima vía conexión, sin confirmar, en Buenos Aires…uhmm a Fiona no le sirve de mucho ese plan, pues ella y Hilary tienen separado y pagado (con su plata) todo un paquete de tres días a Machu Picchu y tiene que estar el domingo en la tarde en Lima o a mas tardar el lunes temprano en Cuzco. A mi tampoco me cuadra mucho la idea, esa conexión vía Bs. As. me suena a una gran posibilidad de terminar recibiendo las Navidades en Nueva Zelanda esperando una conexión a Lima vía Moscú. Por el contrario Zenen no lo pensó mucho y abordo el vuelo a Santiago (llego a Lima el día 14).
Eran ya pasadas las 11:00 y cuando Fiona ya estaba a punto de romperle los dientes a la mujer del counter, se me ocurrió hacerle una propuesta; yo me encargaba de que ella llegara a Cuzco a tiempo para su tour y luego ella me conseguía un vuelo a Lima; acepto y…
- Taxi!
- Si señor, adonde los llevo?
- A la frontera.
Poco mas de una hora después nos bajábamos del taxi en el lado Boliviano de Desaguadero, chequeamos los pasaportes en la obscura, lúgubre y grasienta oficina de migraciones Boliviana, cruzamos el puente caminando sobre el maloliente río, volvimos a chequear los pasaportes en la igualmente lúgubre, grasienta y obscura (pero de otro color!) oficina de migraciones Peruana y…
- Taxi!
- A donde van?
- A Puno
A poco mas de las 2:30 p.m. y luego de bordear casi toda la rivera occidental del lago Titicaca (Juli es muy pintoresco, lastima que no hubo tiempo para fotos) llegamos a Puno. Aquí se acabo el tramo “Bussines Class” del viaje, pues no conseguimos Taxi a Cuzco y los únicos Ómnibus decentes partían en la noche y además ya no había cupos. Un almuerzo en el Terminal terrestre para engañar a las tripas y difundir la “cultura”, Si, difundir la cultura!: En el menú “Bilingüe” del restaurante alguien había inmortalizado su nombre al traducir al Ingles “Sudado de trucha” como “Sweater of Trout” y ahora hay una foto del famoso menú (tomada por Fiona) distribuyéndose por toda Europa.
Bueno, había que conseguir transporte si o si; así que… a las 4:00 p.m. partimos a bordo de un ruidoso, atestado, incomodo y mal oliente bus – camión, sin baño, que literalmente apestaba a una mezcla de llama con leche avinagrada, pero que mal que bien nos dejo en la ciudad imperial a las 12 de la noche en punto.
Durante el trayecto, y cuando el arribo a Cuzco ya se veía mas como una realidad, Fiona se había estado comunicando con Lima para que le cancelen su vuelo Lima - Cuzco y le hagan una reservación extra en el hotel. Como era de suponerse; al llegar al hotel le habían cancelado sus reservas y… no se que hicieron con el vuelo!. De cualquier forma conseguimos buenas habitaciones para pasar la noche y al día siguiente ella y sus misteriosos contactos me consiguieron, sin mayor problema, un boleto a Lima en los ya copados vuelos.
Aun faltaban un par de horas para que despegue mi avión, así que fuimos a dar una vuelta por la ciudad, lo primero que me señalaba Fiona con entusiasmo en cada tienda por la que pasábamos era…
-Mira! aquí si aceptan Visa y … travel checks!
Ni modo, ocho días en Bolivia desubican a cualquiera. Dimos una vuelta por la plaza de armas y ella me señala el letrero de un restaurante; “Trotamundos” me pidió que le traduzca esa palabra al ingles, así lo hice, y me dijo; - “Creo que calificamos”. Fiona había encontrado un buen lugar donde tomar un café y yo; un titulo para esta crónica. Tomamos algo en el balcón con vista a la plaza, conversamos y me despedí para abordar mi vuelo mientras ella esperaba el arribo de Hilary para tomar su tour.
Tres días después, en Lima, me contaría que 15 minutos después del arribo (y registro en el hotel) de Hilary, se enteraron de la huelga de la CGTP y el inminente bloqueo de las vías del tren a Machu Pichu, por lo que inmediatamente tomaron un Taxi a Ollantaytambo. Hilary solo conoció de Cuzco el balcón del “Trotamundos”, a la volada, desde dentro del taxi. En Ollantaytambo en medio de una fuerte lluvia abordaron el tren a Aguas Calientes, donde se alojaron en un hotel que competía en aromas con el bus de Puno. Al día siguiente subieron a Machu Pichu en medio de una tormenta, al regresar encontraron que la habitación de Hilary se había convertido en refugio para la lluvia de cuanta araña e insecto había en la región, por lo que ella paso la mitad de la noche matando insectos y la otra mitad sellando con Maskin´ Tape toda rendija de su cuarto. En el tren de regreso totalmente atestado, a Fiona le toco compartir vagón con un Chileno loco que usaba una casco tipo “Safari” y que, según ella, era demasiado "amigable"; mientras que a Hilary le toco un carro lleno de Japoneses con los que no podía intercambiar palabra alguna. Ya en Cuzco el Taxi que las llevo al aeropuerto patino en la lluvia y fueron a dar a una cuneta, para luego enterarse que su vuelo había sido cancelado y pasar el resto de la tarde consiguiendo cupo en otra aerolínea.
El 9 de Octubre Hilary dejo estas tierras para retornar a UK, mientras que Fiona y yo pasamos dos días entrevistando artesanos en los conos de Lima, para luego partir el 11 a Piura donde pasamos otros tres días haciendo lo propio en Chulucanas: podría decir que fueron días tranquilos salvo por…
Cuando entrevistábamos a los trabajadores de una cantera de arcilla , en medio de la sesión fotográfica, a uno de ellos le dio un ataque de epilepsia. El día catorce estuvo nublado y lloviendo todo el día (pésimo para las fotos), Si, llovió en Chulucanas a mediados de Octubre!. Alguien le dijo una vez a Fiona que no es que ella viajara a lugares con mal clima, sino que el mal clima viajaba con ella; en lo particular a mí no me sorprendería que el próximo huracán en el caribe lleve su nombre.
Antes de retornar a Lima fuimos con Luís, nuestro guía y anfitrión, a conocer Catacaos y Narihuala. Especialmente Luis muy excitado quería mostrarle a Fiona un autentico perro peruano sin pelo, y lo encontramos ahí en la huaca de Narihuala, en el museo de sitio, pero… amarrado a una soga, convulsionando y botando espuma por la boca!. (le habian dado veneno) Según Fiona se parece al “Grim” de la película “Harry Poter y el prisionero de Ascaban”… puede que tenga razón.
Fiona recibió su cumpleaños en el bus a Lima, (no, no voy a mencionar números), y a la mañana siguiente partió para UK. Aun mantengo contacto con ella, pero en ningún momento me ha mencionado nada acerca de regresar al Perú.
Carlos García Granthon
Nota.- Durante el viaje hubieron muchas otras anécdotas, como la de las Vacas radioactivas, el restaurante griego, el Pollo hervido, La pileta de los novios, el Mozo Iraní, el incendio en Allpa, etc., etc.… pero esta crónica ya esta demasiado larga y… quien sabe, tal vez algún día publique el relato completo de esta aventura.
Labels: bolivia, catacaos, challapata, chulucanas, cochabamba, cuzco, la paz, narihuala, oruro, peru, piura, puno, trotamundos, tunupa, uyuni